Una maternidad que no es para Instagram
La maternidad color de rosa que te venden los medios, las redes sociales y demás, no es real. Sin embargo, muchas mujeres han crecido con una idea en sus cabezas sobre cómo debe verse la vida de madre y cómo deben actuar.

La maternidad color de rosa que te venden los medios, las redes sociales y demás, no es real. Sin embargo, muchas mujeres han crecido con una idea en sus cabezas sobre cómo debe verse la vida de madre y cómo deben actuar. El panorama empeora todavía más cuando sus hijos están lejos de rozar la perfección porque son los dueños del llanto y las pataletas. Conversamos con Stefanía Pow, doula y consejera de lactancia, sobre la maternidad que no es apta para Instagram (ni genera engagement). Te dejamos la entrevista completa a continuación.

¿Por qué es difícil hablar de una maternidad caótica?

Por el exceso de expectativas e ideas sobre la maternidad que nos hacemos desde pequeñas. A todo eso hay que sumarle el cortocircuito que se genera cuando tu maternidad no se parece al feed de equis mamá influencer o a la de una celebridad que entrevistan en la tele. Es ahí cuando surge una culpa absurda de “por qué si hay tantas mujeres en el mundo que les cuesta tener hijos, yo me voy a quejar de ser mamá”. Dejemos el remordimiento a un lado porque es completamente normal quejarse o sentirse mal. Muchas mujeres experimentan una pérdida de identidad que se da al inicio del postparto, cuando recien tienes a tu bebé y tienes que acoplarte a este nuevo rol que es ser madre. Es común que esto venga acompañado de sentimientos que a muchas les da temor hablar por el miedo a ser juzgadas. Creo que mientras más nos animemos a conversar, a verbalizar estos sentimientos, vamos a poder sobrevivir y disfrutar de los cambios que la maternidad conlleva.

¿Cómo aceptar un embarazo que no parece un sueño de Disney?

Uff, esto es difícil. La mayoría de personas asumen que el embarazo es una etapa espectacular para la mujer. Te dicen que todo se te pone más bonito, que te vas a sentir maravillosa con tu cuerpo e inflan de expectativas a la gestación. Cuando el caos llega a tu vida por A o B motivo, te vas a sentir frustrada, cansada y hasta triste de que tu embarazo no es el típico embarazo glamuroso que te comentaban. Algo que te sugiero hacer si tu embarazo no va como esperabas es que trates de vincularte con tu bebé y conversar con él/ella.

¿Cómo? ¡Súper fácil! Pon las manos sobre tu vientre, da 3 respiraciones profundas y trata de visualizar a tu bebé. Cuando ya veas una imagen o te sientas lista, empieza a conversar y exteriorizar todo eso que estás sintiendo. Dale la vuelta a eso que te está sucediendo buscando la forma de agradecer. Por ejemplo, si tienes que guardar reposo (con lo terrible que es estar en cama todo el día y sin moverte) puedes agradecer porque aunque estés en esta situación tendrás más tiempo para conocerte con tu bebé.

Existe un tabú con buscar apoyo psicológico desde la gestación, siempre lo recomiendo sin importar si estás teniendo una experiencia fácil o difícil. Es importante que puedas exteriorizar todas las emociones para vivirlas a plenitud, ¡y qué mejor que hacerlo de la mano de un experto!

Si un hijo o embarazo no determina futuras experiencias, ¿cómo cambiar el chip después de una mala experiencia?

Lo ideal es que busques apoyo y nueva información que puede estar a tu disposición, siempre que sea de fuentes fidedignas. Cada año hay nuevos estudios realizados, nuevas técnicas propuestas y la experiencia que tuviste con un primer hijo es muy probable que no se repita. Recuerda que tú tampoco eres la misma mujer y tus necesidades van cambiando, puede que hasta te sientas más empoderada de saber que puedes pedir ciertas cosas y esperar ciertas cosas del personal médico que te atiende. Hace décadas, nuestras madres no sabían que podían decir que no querían acostarse para parir, pero ahora hay hasta leyes en algunos países en donde se asegura el libre movimiento durante el parto, solo para citar un ejemplo. Adicionalmente, el acompañamiento emocional de un psicoterapeuta también te ayudará a resolver cualquier dificultad que puedas estar atravesando o hasta algún trauma que puede darse luego de un embarazo o parto difícil. Rodéate también de otras madres que hayan tenido buenas experiencias y que puedan ser un apoyo para ti.

¿Cómo lidiar con esa idea de estar a “destiempo” para ser madre?

Creo que primero hay que interiorizar la idea de que nunca hay un momento perfecto para convertirse en madre y que cada experiencia es única. Puede ser que tengas 19 años y tengas un embarazo no planificado que te obliga a poner en pausa ciertas cosas o que tengas 40 y quieras intentar tener un bebé porque ya has logrado ciertas cosas en temas de carrera y desarrollo personal. Cada mujer tiene una experiencia única con la maternidad y no hay que permitir que un número o la presión social te hagan sentir mal o culpable. Si eres muy joven y decides tenerlo “estás destruyendo toda tu vida” y si eres mayor y quieres tenerlo “uy, pero ya se te pasó el tren”. La sociedad nunca va a estar satisfecha y siempre habrá quienes te digan que lo que has decidido está “mal”. Mientras tú te sientas lista para gestar y criar vida, estás del otro lado.

¿Cómo pasar de la frustración a vivir tu experiencia real?

El primer paso que puedes dar es validar todo aquello que pasó y todo lo que estás sintiendo. Sugiero que tengas un cuaderno en donde cuentes absolutamente todo lo que te ocurre y lo que sientes y así desfogar un poco esas emociones. De ahí, que busques la manera de evitar que esa emoción se apodere de ti. Si tienes un embarazo en donde no puedes realizar actividad física y tienes que guardar reposo, aprovecha el momento y termina de leer ese libro que está en tu librero. También puedes inscribirte en algún curso online de cualquier tema que quieras. Si tu parto no fue como lo esperabas, haz las paces con ese momento agradeciendo que aunque no fue lo que esperabas, tu bebé está contigo y todo resultó bien. Llénate de información y si decides volver a intentarlo, la experiencia será diferente. Si la maternidad te está agobiando, no tengas miedo o vergüenza de pedir ayuda. Esto cuesta muchísimo a las mamás, el saber que no pueden con todo solas. Es vital que pidas las cosas que necesites y que no te invada la culpa si de vez en cuando necesitas un break de ser mamá. ¡Nos pasa a todas! Trata de recuperar y sentar como un hábito alguna actividad que realices solo para hacerte feliz a ti misma: retomar yoga, pintura, hacer gym, lo que sea. Mientras tú estés feliz, tu bebé también lo estará.

Conoce a la experta

Stefania Pow
Mamá de 2, educadora perinatal, doula de parto y consejera de lactancia. Cuenta con dos certificaciones, una en Salud Mental Perinatal y otra Alimentación Materno – Infantil. Encuéntrala en redes como @lavialacteagye o visita su página web www.infolavialacteagye.com

Escrito por:
Paula Lanata Cedeño.
Politóloga que aprendió a escribir bajo los efectos de las caipirinhas. Encuentra sus cuentos y otros artículos en www.paulalanata.com

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Paula Lanata Cedeño.
Politóloga que aprendió a escribir bajo los efectos de las caipirinhas. Encuentra sus cuentos y otros artículos en www.paulalanata.com