Cuando no se encaja en el patrón, las dudas atacan la tranquilidad mental.

Cuando no se encaja en el patrón, las dudas atacan la tranquilidad mental. Desde siempre hemos estado rodeados de publicidad engañosa, de relaciones cercanas poco transparentes y hemos crecido con miedo a no encajar donde deberíamos. Idealizar ciertos hitos, momentos, situaciones o acontecimientos nos puede llevar hacia un sufrimiento inexorable.

Centrándonos solo en tema de pareja, idealizar es dar cualidades inexistentes a personas que no las tienen. Es tapar los errores del otro o hacernos los ciegos frente a cosas que no van con nosotros. Es poner parches sobre situaciones que nos incomodan y no escuchar a esa voz interior que nos está alertando sobre lo que sucede. ¿El resultado? Mentirnos, engañarnos e incluso permitir que la opinión del otro nos anule. Porque todo es tan romántico y perfecto que si mi pareja lo dice es porque tiene razón.

Hemos idealizado el romance, con lo complicado que es y con lo poco que funciona para muchas personas. Si profundizamos un poco más, hemos idealizado el matrimonio, el trabajo, la adultez, todo. Cargamos con una idea de que a cierta edad deberíamos estar en cierto lugar, tener ciertas cosas y aspirar ciertas metas. Hemos idealizado todo y lo hemos hecho mal.

Aprendamos a soltar lo que no funciona a tiempo, o en el camino terminaremos afectando incluso a terceros. No hay molde, no hay manual, no hay forma adecuada. La vida no es una competencia, no te compares, respeta tu tiempos y respétate a ti, la felicidad reside en ti.

Escrito por:
Paula Lanata Cedeño
Politóloga que aprendió a escribir bajo los efectos de las caipirinhas. Puedes encontrar mis trabajos en www.paulalanata.com

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Paula Lanata Cedeño
Politóloga que aprendió a escribir bajo los efectos de las caipirinhas. Puedes encontrar mis trabajos en www.paulalanata.com

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