El pañuelo verde es un ícono no solamente por la despenalización sino que también es ícono de un movimiento feminista que se toma las calles y que hace escuchar su voz. Si bien no es la única corriente del feminismo es sin duda la voz más fuerte...

El pañuelo verde es un ícono no solamente por la despenalización (o legalización del aborto) sino que también es ícono de un movimiento feminista que se toma las calles y que hace escuchar su voz. Si bien no es la única corriente del feminismo es sin duda la voz más fuerte hasta el momento y la más identificada por la mayoría. Estando de acuerdo o no con sus prácticas, nadie puede dejar de reconocer que son quienes denuncian la mayoría de casos y ponen los temas sobre la mesa. Sin embargo, es necesario que las personas que piensan distinto tengan claro que el hecho de que esta sea la corriente más visible del movimiento, no significa que deban ceder su espacio en esta lucha o alejarse de ella. 

Creemos que el desafío está en lograr que esta corriente del feminismo no aleje o anule al resto. Por ejemplo, la que dirige un emprendimiento y apoya a más mujeres o la que se encuentra en una posición directiva y está abriendo camino a más profesionales. También están las que prefieren no salir a marchar y generan cambios desde su cancha; las que están a favor de la igualdad de género, pero no del aborto; las que no se ponen el pañuelo aunque colaboren de forma significativa. Todas suman, todas cuentan, todas son válidas, a todas las necesitamos.

Estamos frente a un momento histórico donde no podemos olvidar la importancia de la autocrítica, de evaluar cada paso que se da, de escuchar a un tercero sobre lo que a veces nosotros mismos no podemos ver. No hay una única feminista, no hay un manual para serlo, tampoco un índice de puntuación para saber qué tanto eres o no. Lo que sí hay, y se debe tener cuidado, es paulatinamente un discurso de polarización y anulación de la que no se pone el pañuelo. Seamos parte de este movimiento respetando la diversidad, la multiplicidad de opiniones, el pensar distinto para enriquecer el debate. El enemigo no es el pañuelo verde ni la gente provida, el enemigo es el machismo que tanto daño nos hace.

Que los radicalismos no sean más fuertes que nuestras ganas de construir una sociedad mejor. Caminemos junto a la que piensa distinto, que todavía falta mucho por recorrer. 

 

Escrito por:
Paula Lanata Cedeño.
Politóloga que aprendió a escribir bajo los efectos de las caipirinhas. Encuentra sus cuentos y otros artículos en www.paulalanata.com

Escrito por:
Paula Lanata Cedeño.
Politóloga que aprendió a escribir bajo los efectos de las caipirinhas. Encuentra sus cuentos y otros artículos en www.paulalanata.com