Salud mental: Dejar de ser simpáticos para ser empáticos
El común denominador cree que un psicólogo o un psiquiatra están solo para ver problemas graves, lo que ya se sale de control.

Todavía existe desconocimiento en cuanto a la salud mental de las personas. El común denominador cree que un psicólogo o un psiquiatra están solo para ver problemas graves, lo que ya se sale de control. Esto no es así, un profesional debe estar incluso en lo “obvio” o en lo que se asume puede ser “manejable”. No siempre todo puede mejorar o encauzarse sin ayuda profesional, y el mundo no va a terminar por esto. A continuación, te compartimos algunas preguntas para reflexionar.

¿Cómo ser realmente empático con alguien que está pasando por una enfermedad mental?

Vale la pena diferenciar lo empático de lo simpático. Por lo general todo el mundo es simpático cuando alguien está triste o decaído; entonces la persona simpática brinda su palabra de aliento o palmadita en la espalda. La empatía es otra cosa, la empatía tiene que ver con acompañar a la persona sin necesidad de dar alguna palabra de aliento. Todos somos simpáticos, pocos somos realmente empáticos. Empatía es entender al otro desde su sentir, desde sus zapatos, a través de la escucha reflexiva. Al ser simpático y dar una palabra de aliento probablemente estés haciendo una especie de pregunta cerrada. Por eso muchas veces frases como “todo va a estar bien, ponle ganas o toma un poco de sol” no generan ninguna respuesta positiva.

¿Por qué es importante ver la salud de forma integral y no solo física?

Aunque parezca obvio todavía hay personas que no entienden al ser humano como un todo. El ejemplo perfecto es una gastritis, un caso típico de afectación que hasta cierto punto hemos normalizado. Una persona puede tener gastritis porque no come a las horas correctas. Pero, ¿qué puede haber detrás? Poco tiempo por la urgencia de trabajar 24/7 (teniendo como motivación exclusivamente el “tener más”), preocupación por las cosas que hay que pagar, problemas con la pareja, problemas para conciliar el sueño, etc. Por esto hay que pensar en el individuo y su entorno, una gastritis solo con medicamentos puede en algunos casos no solucionarse.

¿Qué pasa si conozco de alguien que por temor no pide ayuda?

Ir al psicólogo al psiquiatra genera dudas todavía, debemos ser conscientes de que no es fácil. Si a veces no lo es para nosotros, todavía menos para un tercero. Pedir ayuda porque no superas un duelo, porque hay cosas de tu vida que no las puedes hacer como antes o porque tu relación no va como esperabas no son cosas de tomárselas a la ligera. El acompañamiento desinteresado, real y cercano te puede permitir la oportunidad de en algún momento sugerir ayuda profesional a un tercero. Esto normalmente sucede cuando la persona reconoce que está sufriendo y que no ve claridad o solución.

Agradecimientos al experto…

Gabriel Cedeño es médico familiar y asesor del Programa de Salud Mental del Centro de Salud Familiar en Victoria, Chile. Contacto: gabocedeno@gmail.com.

Editado por:
Paula Lanata Cedeño.
Politóloga que aprendió a escribir bajo los efectos de las caipirinhas. Encuentra sus cuentos y otros artículos en www.paulalanata.com

Escrito por:
Paula Lanata Cedeño.
Politóloga que aprendió a escribir bajo los efectos de las caipirinhas. Encuentra sus cuentos y otros artículos en www.paulalanata.com