Estamos frente a una realidad donde un virus se propaga con la misma intensidad que las noticias falsas y el sentimiento de zozobra.

Estamos frente a una realidad donde un virus se propaga con la misma intensidad que las noticias falsas y el sentimiento de zozobra. Pasamos de poder salir con libertad a solamente sacar el auto una vez a la semana, con suerte dos. El pánico se ha vuelto colectivo y cada hora que pasa continúa alimentándose. ¿Qué hacer para frenar esta cadena de angustia? ¿Por qué no disfruto de mi pareja? ¿Cómo lidiar con sentimientos que antes no experimentaba? A continuación, te compartimos una entrevista con Gabriel Cedeño, médico familiar que trabaja en el área de salud mental.

¿Cómo lidiar con lo que está sucediendo?

Es complejo hablar de una fórmula para poder lidiar con esto que nos afecta como personas e influye directamente en nuestras familias y comunidades. Sin embargo, podríamos empezar por trabajar sobre algo que se vuelve importante y tiene que ver con la cantidad de información que recibimos.
Estamos en un mundo globalizado y debemos poner un filtro a la información que nos llega. Debemos alejarnos del morbo digital, es necesario respetarnos y respetar el sufrimiento de otros. Estamos en un escenario donde la pena del otro también pasa a ser nuestra. Debemos evitar difundir información sobre la que no tenemos certeza de su origen y veracidad.

¿Es normal sentir desánimo? ¿Levantarte sin ganas de teletrabajar?

Lo más probable es que sí. Estamos en un estado continuo de alerta, nos encontremos pensando varias cosas a la vez y probablemente no tengamos sueños reparadores. Esta situación obviamente repercute en nuestro ánimo y disminuye la capacidad de estar activo cumpliendo con las obligaciones que tenemos a diario. También es probable que otras personas se sientan más reactivas o irritables.

Estamos enfrentando un cambio en nuestra forma de vivir, estamos tratando de compatibilizar las diversas tareas y actividades que normalmente realizamos. Sin embargo, es importante recordar que el desánimo puede sentirse estando en situación de aislamiento o no. ¿Qué hacer? Pues se debe trabajar activamente por solucionarlo y no dejar que se acumulen las emociones negativas.

¿Cómo puedo identificar si realmente tengo ansiedad?

Todos podemos experimentar un sentimiento de angustia, ansiedad o tristeza en cualquier momento de nuestras vidas. Sin embargo, muchos de estos episodios son puntuales y pasajeros porque son inherentes al ser humano. ¿Cuándo debo preocuparme? Cuando existe falta de sueño, aumento o disminución del apetito, dolores de cabeza inespecíficos, sensación de falta de aire, opresión en el pecho, caída de cabello, no recordar lo que hizo o lo que falta hacer, etc. Es en ese momento cuando se debe solicitar ayuda profesional porque las preocupaciones no están permitiendo continuar con las actividades cotidianas.

¿Cómo tratar lo que está sucediendo con los niños?

Se debe responder a los niños en la medida que pregunten. Los niños no deben sentirse sobrecargados de información si no la están solicitando. Se deben encender las alarmas cuando exista un cambio en sus rutinas, cuando estén irritables o tengan algún desorden en su alimentación. Si hay que responder preguntas se debe procurar hacerlo con calma y en un momento donde el adulto esté tranquilo. Si el adulto maneja las emociones, el niño probablemente reaccionará con la misma calma. Si el adulto está todo el día hablando de muertes o revisando los videos que envían por los medios digitales es muy probable que los niños a su alrededor estén alterados o ansiosos por lo que sucede.

¿Es normal que no disfrute a mi pareja todo el tiempo?

Claro que es normal, y no solo en estos tiempos de pandemia. El hombre y la mujer en la actualidad tienen creado sus espacios de ocio, de trabajo, de diversión, de compartir y no siempre coinciden con el otro. Efectivamente, la realidad actual nos pone a prueba. El mantenerse juntos en el mismo espacio todo el día y desde hace muchos días, y no saber por cuánto más tiempo, puede generar incomodidades al sentir que su espacio es invadido por el otro.

Las parejas deben dialogar sobre estos temas para evitar que se generen conflictos de situaciones simples. Deben separar su rol de pareja de su rol de padres y de su rol de hijos. Que este sea un momento para conocerse de nuevo o mejor. Las tareas del hogar deben distribuirse de forma equitativa y sobre todo bajar los niveles de exigencia. Todos en casa generalmente nos especializamos en algo: en la limpieza, cocina, orden, etc. Y la fórmula que usamos nos ha dado resultado. Pero si tuviéramos que reasignarnos funciones, hay que bajar la exigencia o expectativa por la realización de cualquier actividad. Esto significa contemplar o considerar que no todo será hecho de la misma manera a lo habitual, lo relevante es hacerlo en equipo y poco a poco se verán mejoras. Es vital entender que ‘nadie lo hará tan bien como tú’.

¿Cómo lidiar con las frustraciones que vinieron por default en la pandemia?

Es posible tener la sensación de que se están cayendo las metas y podrían generarse situaciones de estrés. De repente, las fórmulas que teníamos para organizar nuestras vidas y trazar objetivos ya no las podemos aplicar. Es importante interiorizar que no hay un estancamiento personal, nosotros nos movemos al paso del mundo y el mundo por ahora está detenido. Es muy probable que el ser humano busque nuevas alternativas y se adapte a su nueva realidad. Lo que estamos experimentando no puede asumirse individualmente, esto lo enfrentamos todos juntos.

Estamos pasando por un tiempo en el que hemos aprendido que de poco sirve tener ahorros o inversiones si no puedes conseguir un respirador para salvar la vida de tu papá, hermano o familiar. Nuestras prioridades dieron un giro drástico. Antes de la pandemia, en líneas generales, una buena calidad de vida era sinónimo de una propiedad o el número de viajes. Eso hoy dejó de ser relevante, pues probablemente ahora estemos más pendientes de cómo compartir con la familia, cómo retomar los lazos rotos, cómo nos vamos a reinventar, qué vamos a hacer en los siguientes meses.

No somos culpables de lo que sucedió, nuestra responsabilidad radica en lo que hagamos durante los siguientes meses.

Conoce al experto

Gabriel Cedeño es médico familiar y asesor del Programa de Salud Mental del Centro de Salud Familiar en Victoria, Chile. Contacto: gabocedeno@gmail.com

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