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Experimentamos con esta meditación en un reto de 5 días.

Existen muchas formas de meditar, pero pocas nos llevan a acceder a nuestro lado artístico como lo hace el Zentangle.

El Zentangle es un método de donde creas dibujos abstractos por medio de patrones. El patrón es hecho con figuras geométricas que se repiten, y es generalmente hecho dentro de un recuadro.

Lo que debes saber:

  • El dibujo debe hacerse con tinta negra sobre un papel blanco.
  • El patrón no debe tener una orientación, puede verse horizontal o vertical.
  • El dibujo debe ser abstracto.
  • No puedes borrar nada. Cualquier “error” debe integrarse al patrón.

Plumas0Día 1

Me tomé un receso del trabajo y cogí mi pluma negra y mi papel blanco. Tracé 4 recuadros y comencé a hacer mi Zentangle.

Me tomó 10 minutos completarlo. El resultado fue algo que parecía hecho por una niña de 5 años protagonizando una película de terror. Un poco desordenado, un poco macabro. Nada como esos patrones bonitos que vi en internet.

No sé qué me esperaba. ¿Convertirme en una artista de un día para otro? ¿O que, mágicamente, mi motricidad fina se transformaría en la de un ilustrador?

Si con las justas puedo dibujar palitroques.

Día 2

Vamos a tratar otra vez. Va a salir horrible, pero tratemos otra vez.

Volví a hacer mis recuadros, y volví a hacer mis patrones. Esta vez me apegué más a figuras geométricas que puedo hacer: círculos, triángulos, cuadrados.

El resultado fue… diferente al primero. Pero no del todo horrible.

Día 3

Qué pereza.

Plumas2Día 4

Luego de ver como 5 tutoriales en YouTube, me siento más preparada.

Hice el recuadro y comencé con un patrón de líneas: dos inclinadas a la derecha, dos a la izquierda, dos rectas. Seguí trazando ese patrón, uno seguido del otro.

Mientras más lo repetía, más me metía en el dibujo y el diseño que se iba creando. Y con la repetición del movimiento, se creaba un ritmo: un, dos, un, dos, un, dos. Como cuando bailas contando tus pasos, y poco a poco te vas acostumbrando a seguir la música. Ese ritmo se convirtió en mi soundtrack personal, y mi mano no paraba de marcar sus pasos, no hasta que esté completo.

Durante esos 5 minutos, terminar el patrón era mi misión mi vida.

Al terminar, observé el diseño. No se parecía en nada a los que había visto en fotos, pero no importaba.

Fue ahí cuando me di cuenta que recién estaba entendiendo el punto del Zentangle. Y los dibujos anteriores eran simples garabatos.

Día 5 

Mientras dibujaba el nuevo patrón, me salí del recuadro. “Lo dañé,” me dije, “Tengo que volver a comenzar”.

Pero una de las reglas del Zentangle es que no puedes borrar. Cualquier trazo que no sea intencional, debe ser integrado al patrón. Mi lado perfeccionista luchó. Me temblaban las manos por arreglarlo, borrarlo, romperlo, cualquier cosa para ocultar ese error.

Y me acordé cuando era niña. Cuando me salía de las líneas, cuando me pintaba con pelo rubio aunque lo tuviera café. Cuando no me importaba equivocarme.

Me dejé cometer errores, aunque había partes de mí que renegaran.

No borrar cuando te equivocas, y ver tu creación con errores, te hace pensar en que tu vida es así. Porque no tenemos el poder de borrar lo que no nos gusta, y los errores son y serán siempre parte de nuestra historia.

Conclusión

Creo que 5 días de Zentangle es muy poco para sentir algún impacto en tu vida. Pero es algo que, al final, disfruté, y que me gustaría seguir practicando.

Puedes probarlo por ti mismo. Si eres como yo, probablemente será un proceso frustrante, hasta que encuentres tu ritmo.

También puedes hacerlo con una guía. Ya sea un tutorial en YouTube, comprándote un libro de Zentangle, o atendiendo una clase. Te recomendamos que consigas alguien que te pueda guiar en este método, para que le puedas sacar el máximo provecho.

Clases

Aprende con una profesora certificada.

Patricia Meier

 

Libros

The Book Of Zentangle

  

Tutoriales

 

Escrito por: Claudia Sensi Contugi

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