ElArteDeSerUno
Exploramos la delgada línea del camino que nos puede llevar a una doble moral.

Las palabras doble y moral, se leen y escuchan juntas cada vez que alguien las dispara para alcanzarnos. ¿Qué hacemos para dejar de correr?

La vida nos tiene absorbiendo discursos; varios, casi siempre. Unos extremadamente admirados, otros permanentemente debatibles, y muchos “in fraganti”, agarrados en roja cuando una misma persona se contradice. Entonces, ¿qué pasa cuando lo que hacemos no va de la mano con lo que predicamos?

Es casi un arte llevarse bien con los “Yo” que nos acompañan, dejar en mute a nuestras voces en la cabeza para no caer en la tan común doble moral o doble discurso. ¿Quién podría imaginarse a John Lennon comprando un arma de perdigones para Navidad, a Gandhi perdiendo la cabeza en pleno tráfico, a los abuelos sin preocuparse de que hayamos almorzado un domingo, o a un canalla siéndolo de vez en cuando? Sería anti natural, no causarían admiración.

“Prometer y cumplir, o no prometer; decir y hacer, no solo una. Ahí empezaremos a ser recordados, cuando no seamos tan comúnmente dobles”.

Para no caer en esa contradicción hay que tener claro nuestro camino. Prometer y cumplir, o no prometer; decir y hacer, no solo una. Ahí empezaremos a ser recordados, cuando no seamos tan comúnmente dobles.

 

Escrito por:

Roberto Concha.

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