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Empezaste a salir con alguien y todo va bien. De repente, en un buen día, cuando menos lo esperas, la ves. Su ex.

Empezaste a salir con alguien y todo va bien. De repente, en un buen día, cuando menos lo esperas, la ves. Su ex. Y te vuelves hiperconsciente de todos tus movimientos. ¿La saludas? ¿Conversas con ella? ¿Pretendes que no la viste? No hay un manual que dicte cómo debes reaccionar.

Está la corriente de personas que piensan que debes mantener distancia sí o sí porque eso demuestra cuánto te importa tu pareja. Si ella le hizo daño a tu novio, también te hizo daño a ti, y es tu enemiga. O por el contrario, si él todavía sonríe cuando se acuerda de ella, es aún más tu enemiga, y debes verla como una amenaza a tu relación.

¿Pero qué pasa si no la conoces personalmente? ¿Si nunca te ha hablado y no quieres basar tu opinión de ella en chismes o medias verdades? ¿Si no has escuchado su lado de la historia? ¿O qué pasa si al finalmente conocerla, o al observarla desde lejos (o espiarla en redes sociales) te das cuenta de que no tienes nada que reprocharle? ¿O más allá, de que tú y ella parecen ser compatibles y probablemente se llevarían bien?

Está bien, no la odias. Pero… ¿te cae bien? ¿Qué haces ahora con todas las cosas buenas que has notado en esta mujer? ¿Estás destinada a privarte de una amistad con ella mientras dure tu relación con él? 

A casi todos nos toca lidiar con una expareja de nuestra pareja en algún punto de la vida. Y aunque tenemos algunas opciones, a veces se siente como si con ninguna podemos ganar. Si no la quieres ver ni en pintura, eres una loca celosa. Si la saludas respetuosamente pero igual mantienes distancia, lo estás forzando porque no tienes alternativa, pero en el fondo estás odiando cada segundo de esa interacción. Si se hacen amigas, debes estar tramando algo. Si pasas tiempo a solas con ella, es una falta de respeto hacia tu novio porque probablemente es incómodo para él (o la gente asume que lo es).

¿Quién determina cuál es el nivel apropiado de interacción con la ex? ¿Tu novio? ¿Tú y ella? ¿Tú y tu novio? ¿La sociedad? No tengo la respuesta, pero me da la impresión de que el instinto inicial es acudir a personas tangentes. Prefieres pedirle consejo a tus amigos y familia, gente que no se va a ver directamente afectada con la decisión que tomes. Los que sí enfrentarán las consecuencias son tu novio y tú. 

Normalicemos hablar sinceramente con nuestras parejas acerca del peso que la gente de nuestro pasado tiene o no tiene en nuestra actual relación. A veces las preguntas sobre la ex no surgen por inseguridad sino por intentar garantizar la comodidad de los dos durante esos encuentros inesperados con ella. Preguntando se llega más lejos que asumiendo, y a veces se necesita algo más que introspección y diálogo con terceros para encontrar el punto ideal entre el odio y el amor. 

diana-illingworth

Escrito por:
Diana Illingworth.
Periodista. Apasionada por el lenguaje y la mente humana.
Amante de la fotografía, la música y el medio ambiente.
Cuestionadora a tiempo completo.

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Diana Illingworth.
Periodista. Apasionada por el lenguaje y la mente humana. Amante de la fotografía, la música y el medio ambiente. Cuestionadora a tiempo completo.

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