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Viajar es un privilegio, pero viene con responsabilidades.

Si tu viaje ideal es aventurarte en lugares desconocidos y sumergirte en culturas diferentes, ya eres una de nuestras personas favoritas. Pero a veces nos enfocamos tanto en nuestra experiencia, que nos olvidamos que somos meros visitantes y que debemos tratar al lugar y a sus habitantes con especial respeto.

Aquí te damos unos tips para que tu visita sea tan enriquecedora para ti como para el lugar al que estás viajando.

No te tomes fotos con animales salvajes

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Sabemos que tomarte una foto con un tigre es la mejor fórmula para tener más de 100 likes en Instagram, pero la cruda verdad es que la mayoría de estos animales son dopados para que se porten dóciles con los turistas que posan junto a ellos. Y no sólo eso, estos animales por lo general viven en condiciones inhumanas y están malnutridos, ya que los usan sólo como un medio para ganar dinero.

Cuando veas que ofrecen este tipo de fotos, ten en cuenta el ambiente en el que se encuentran los animales para que no te conviertas parte de esta cruel práctica.

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Respeta los rituales

Parte de conocer la cultura de un lugar es conocer sobre las creencias de su gente. Zonas como Asia y el Medio Oriente son especialmente admiradas porque el valor que la oración y alabanza tienen dentro de su cultura.

Y si tienes el privilegio de presenciar alguno de estos rituales religiosos, bajo ninguna circunstancia debes interrumpirlos. Esto va desde hablar mientras hay personas rezando, a fotografiar a los devotos. No importa si tu intención es capturar un momento que te conmovió para recordarlo por el resto de tu vida, es irrespetuoso. Imagínate que estés en la Redonda en plena misa, y un turista viene a tomarle fotos a la gente comulgando. Sería un insulto a esta práctica religiosa.

Lo mismo va con las estatuas sagradas o esculturas religiosas. Lo que puede ser para ti una estatua de un elefante vestido, para la cultura puede ser una deidad guardiana. Infórmate de las costumbres del lugar, porque un gesto que para ti sea inofensivo puede ser visto como una falta de respeto.

“Toma solo fotos, deja solo huellas”

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Parte de ser un viajero aventurero es ir a lugares que no han sido tocados por el hombre, como islas desiertas, selvas vírgenes y playas escondidas. Estos son lugares que no puedes acceder fácilmente, y muchas veces te entran ganas de llevarte un recuerdo un poco más tangible que una foto. Aunque parece una práctica inofensiva, en el momento que se convierte masiva podría causar daños a ese ecosistema. Recuerda que no eres la única persona que ha visitado ese lugar.

 

También al ser lugares reclusos, muchas veces debes llevar tu propia comida. Ten cuidado de no dejar basura ni porciones de comida que puedan afectar a la flora y fauna que vive en ese lugar. Recuerda que estar ahí es un privilegio, pero es un privilegio de espectador, no de dueño.

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Consume localmente

En muchos lugares, el turismo es la principal actividad económica. Ya sean hoteles, puestos de comida, tiendas de souvenirs o de ropa, todos dependen de los turistas. Pero cuando consumes en cadenas internacionales, ese dinero no se queda ahí, sino se va a los países respectivos de estas corporaciones. Parte de ser un viajero responsable es tomar consciencia de lo que compramos y a quién le compramos.

Al consumir localmente, tu dinero está yendo directamente a la comunidad que visitas, apoyando su crecimiento y desarrollo.

Escrito por: Claudia Sensi Contugi.

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