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Si sientes que lidias con mucho, es hora de poner estos tips en práctica.

Es saludable ponernos límites. ¿Sientes que a veces lidias con más de lo que puedes? Es hora de valorar tu tiempo y espacio un poco más. Aquí algunas maneras.

1. TEN CLARAS TUS PRIORIDADES.

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Solo eres un ser humano que tiene 24 horas al día. Trabaja con lo que tienes. Si necesitas organizar aquello que requiere más de tu atención, define metas a corto, mediano y largo plazo. De esa forma, sabrás exactamente a qué necesitas darle tu tiempo y en qué forma. Te resultará más sencillo no comprometerte de más.

2. DEFINE TUS LÍMITES.

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Hay cosas que simplemente no son negociables. Debes ser capaz de identificarlas y establecer tus propias reglas. ¿Hasta dónde puedes ceder y en qué aspectos? La línea la marcas tú. Piensa en aquello que te genera malestar emocional y su porqué. Si sientes que es gratuito y puedes evitarlo, hazlo. Exprésalo de forma clara y mantente firme.

3. PREGÚNTATE PARA QUÉ.

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Lejos de filosofar sobre cualquier evento del día, cuestionar la finalidad de lo que piensas hacer o aceptar, es un ejercicio que te ayuda a saber si valdrá la pena y a tomar la mejor decisión. Tomar distancia de una situación, es importante. Acepta aquello que contribuya a tu crecimiento sin que atente contra tus ‘negociables.´

4. ASEGÚRATE DE SABER DÓNDE PISAS.

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¿Por qué a ti? ¿Por qué no a alguien más? ¿Eres la única persona a la que pueden recurrir? Debes saber si te están viendo como alguien esencial en un tema o tarea con quien TIENEN QUE contar, o si tienes una etiqueta de “seguro que lo va a hacer”. Explota tu valor o capacidad, pero no dejes que exploten tu imagen.

5. JUSTIFÍCATE MENOS.

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No necesitas dar demasiadas explicaciones. Concretamente da una negativa y una razón tajante. Si está en tus manos ofrecer una solución u otra alternativa, habla muy bien de ti que puedas ofrecerla, pero recuerda hasta dónde llegar.

6. LLEVA UN REGISTRO DE LAS VECES QUE FUNCIONA, Y DE LAS QUE NO.

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Lleva mentalmente la cuenta de tus pequeñas victorias y fracasos. No como un marcador, sino como la jugada o plan que seguiste para obtener ese resultado. ¿Cuándo funcionó decir que sí? ¿Cuándo fue mejor decir no? La experiencia entrena y ayuda a desarrollar tu intuición, y el mejor consejo, es seguirla.

La experiencia entrena y ayuda a desarrollar tu intuición, y el mejor consejo, es seguirla.

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