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Deprimirse es un estado que, con el paso del tiempo, cada vez es tomado más a la ligera.

Deprimirse es un estado que, con el paso del tiempo, cada vez es tomado más a la ligera. Las personas se ‘deprimen’ cuando terminan con alguien, cuando se quedan sin trabajo o cuando fracasan en un proyecto. ¡Error! Esa emoción natural y común se llama tristeza; cuando la pasas mal por algo puntual pero al rato vuelve todo a la normalidad. La depresión, esa emoción que absurdamente se cree tener cada quince días por 48 horas, es en realidad que tú estás mal cuando todo va bien. O que sigas mal, cuando ya ha pasado un tiempo prudencial para superarlo.

Hay estigma respecto al tema. Como si todos los deprimidos usaran ropa negra, se escondieran por las esquinas y físicamente sean un fracaso viviente. ¿Qué nos ha demostrado la historia? Que alguien como Anthony Bourdain o Kate Spade pueden padecerla. Y así, tantos casos emblemáticos más. Cuando salen a luz estos episodios las redes se inundan de pena y mensajes de pésame. ¡Qué buena era! ¡Cuánta falta nos hará! ¡Era un ser extraordinario! Sí, la mala costumbre de destinar ciertos mensajes solo a momentos póstumos. Eso pasa con los famosos ¿y las personas anónimas?

Empecemos por aclarar que el sicólogo o el siquiatra no son brujos esotéricos. Que las personas que acuden a ellos no salen envueltos en túnicas blancas. Que omitir el problema y hacer como si no existe, no hará que realmente desaparezca. La depresión es una enfermedad que afecta mundialmente a 300 millones de personas según datos de la OMS. El problema se encona todavía más cuando a su alrededor hay ignorancia e intolerancia basadas en superficialidades y tabúes. ¡Así como es gigante el problema, es gigante el estigma!

La depresión puede ser silenciosa y esconderse bajo una sonrisa. También puede ser evidente, tu amigo no puede tomar un baño, no come, no sale de sus cuatro paredes y piensa que la única solución es quitarse la vida. Hay que estar siempre atentos a la tristeza patológica, la pasividad excesiva o la anhedonia. Las personas necesitan saber que no están solas, que no deben sentirse culpables ni tener vergüenza. La misión es acompañarlos, ayudarlos, ser empáticos.

Padezcas o no esta enfermedad, la responsabilidad es de todos. Basta de poner una curita sobre las enfermedades mentales. Entendamos que las enfermedades de la mente son tan importantes como las enfermedades físicas. No hay que quedarse callados y no hay que tener vergüenza. Nuevamente, ¡no hay razón para tenerla! Si estás padeciendo depresión acude a profesionales, busca ayuda, no te quedes callado. Si conoces a alguien que podría padecerla no hagas como si no está pasando, luego podría ser muy tarde.

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Escrito por:
Paula Lanata Cedeño.
Politóloga en proceso. Creativa, pastelera y planner.

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Escrito por:
Paula Lanata Cedeño.
Politóloga en proceso. Creativa, pastelera y planner.

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