AWAKE-PORTADA
El pasado 14 de marzo, Río de Janeiro lloró amargamente a Marielle Franco.

El pasado 14 de marzo, Río de Janeiro lloró amargamente a Marielle Franco. No solo Río, sino Brasil y rápidamente la comunidad internacional. Era una política incómoda, rostro para millones de desfavorecidos y crítica de la gestión presidencial. La concejal, de las más votadas de Río, intentó mejorar la situación no solo para los pobres y los negros sino también para la comunidad GLBTI. Curiosamente, los medios tradicionales omitieron por un tiempo considerable que Marielle era homosexual.

Franco representaba a sus votantes y sus votantes se sentían identificados fuertemente con ella. Los cariocas se volcaron a las calles, con velas y pancartas a pedir explicaciones. La esposa de Anderson Gomes, quien también falleció junto a Marielle, rápidamente ocupó las portadas de los periódicos. Expuso su dolor, su sufrimiento y su historia con el solo propósito de exigir justicia. Sí, justicia en una ciudad donde anualmente se produce un número récord de asesinatos y está intervenida por los militares.

Pero las declaraciones de Mónica Benício, pareja de Marielle, probablemente no generarían tantos retweets o shares. Lo cual deja en evidencia las dificultades, todavía existentes, para presentar a la sociedad ciertos temas. Relatos, relaciones o familias que no responden al patrón establecido y que automáticamente son víctimas de discriminación. Este no sería el primer caso de historias censuradas, historias donde se cuenta lo que conviene y donde se omite lo que se considera no apto. Para ejemplos están Sor Juana Inés de la Cruz, Lota de Macedo Soares, Cristina de Suecia o Abby Wambach.

Marielle podía ser defensora de los derechos humanos, portavoz de la comunidad negra y una política que no se dejaba comprar por la corrupción. Podía tener miles de características positivas pero en cuanto a sus preferencias sexuales, era mejor pasar el tema. Por una mayoría, por supuesto, visible a través de los grandes medios.

Ojalá, pronto se deje de usar la absurda justificación ‘la sociedad no está preparada’. Nunca existirá el tiempo adecuado. La sociedad debe entender que una mujer puede realizar grandes cosas, sin importar con quien comparte su cama. Entre tantos legados que deja Marielle, sin duda hay uno especial para aquellas que se consideran feministas.

Visibilizar y trabajar por un entorno más humano para otras mujeres. Que a la discriminación propia por ser mujer, tienen que sumar la discriminación por ser lesbiana. El compromiso es luchar por un mundo más pacífico y respetuoso para todas, en especial para ellas.

IMG-1547

Escrito por:
Paula Lanata Cedeño.
Politóloga en proceso. Creativa, pastelera y planner.

IMG-1547

Escrito por:
Paula Lanata Cedeño.
Politóloga en proceso. Creativa, pastelera y planner.

Dejar un comentario

popup-transparente-1