Ken Robinson y su elemento
¿Cómo sacamos lo mejor de las personas?

Hoy en día, parece ser que encontrar tu pasión es la clave para garantizar tu felicidad. Ken Robinson, un experto creativo británico, ha escrito un libro sobre cómo este encuentro te puede cambiar la vida. El Elemento: Cómo encontrar tu pasión puede cambiarlo todo, comienza con una pregunta: ¿por qué no sacamos lo mejor de la gente?

Encuentra tu elemento

El libro asegura que las personas dan su máximo cuando hacen algo que aman y para lo cual tienen una capacidad natural. A esto llama Robinson “El Elemento”: al punto en el que el talento se encuentra con la pasión.

Pero el talento humano se encuentra en crisis. Existen muchas personas que no disfrutan lo que hacen, a pesar de ser buenas en eso. Ven su trabajo como un “mal necesario” al que se deben acostumbrar. Y también existe el polo opuesto—gente que pasa toda su vida sin idea alguna de cuáles pueden ser sus talentos, o si es que tienen alguno.

“El talento humano, al igual que los recursos naturales del mundo, suele estar enterrado profundamente. No está tumbado por ahí en la superficie, tienes que ir a buscarlo”.

Nuestras vidas evolucionan acorde a cómo respondemos a las oportunidades que nos encontramos, y cuando invertimos tiempo en encontrar nuestro talento. Encontrar un propósito con el que te identificas, que resuene profundamente con tu concepto ti mismo, es vital para sentirse realizado.

 “La educación aleja a muchas personas de sus talentos naturales”.

“Nuestras vidas no son lineales, son orgánicas,” nos dice Robinson. Pero el sistema educativo enseña como si lo fueran. Colocan pasos a seguir, haciéndonos creer que no se puede llegar a uno sin el otro.

Robinson compara este modelo con el de la comida rápida: estandarizado, y sin adaptarse a las circunstancias locales. “Esto empobrece a nuestro espíritu y nuestras energías tanto como la comida rápida está agotando nuestros cuerpos físicos”.

Parte del problema es que la educación trata de poner a las personas a que conformen un molde, en vez de personalizar el sistema a lo que cada uno necesita. Se enfocan en ciertas disciplinas que te llevan a caminos “comprobados” para garantizar el triunfo. Pero el mismo método no sirve para todas las personas. El talento humano es muy diverso, pero cuando sólo validamos ciertos tipos de talentos, la sociedad sufre.

quote1compu
Quotemovil1

Es necesario que la educación cree el ambiente para que los talentos de cada persona surjan a la superficie. El mundo está cambiando, y el sistema educativo debe cambiar junto a él.

La suerte no nace, se hace

Hay un capítulo en The Element (El Elemento) que se llama “¿Te sientes afortunado?”. Aquí no asocia la suerte con algo mítico o como acciones del universo trabajando para nuestro beneficio o desventaja, sino con la actitud de cada persona.

No basta con sentirse apasionado en algo en lo que eres bueno. Para encontrar “el elemento” del que habla Robinson, dependemos de la perspectiva que tenemos de nosotros mismos y de lo que sucede a nuestro alrededor. De nuestra actitud.

Al depender de la “suerte”, estamos dejando las cosas al azar. Pero Robinson sugiere que la gente con suerte, generalmente la crea a través de su actitud. “Tener suerte” no es sólo algo que te sucede o que te cae del cielo. La suerte es activa, es algo en lo que participas.

Hay un relato viejo de un tipo que, cuando su pueblo se inundó, subió al techo de su casa y le pidió ayuda a Dios para que lo salve. Pasan una balsa, una lancha y un helicóptero, todos ofreciendo salvarlo, pero el tipo los rechaza, diciendo que está esperando que Dios lo salve. Muere ahogado, y cuando llega al cielo, le reclama a Dios por no haberlo salvado. Éste le responde: “¿Y la balsa, la lancha y el helicóptero que te mandé?”

La suerte es así. No es sólo que se te presente una situación, sino saber reconocerla y sacarle provecho. Es adoptar una actitud que te lleve hacia las oportunidades y que te de la confianza de tomarlas en el momento.

Escrito por: Claudia Sensi Contugi.

Dejar un comentario