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Porque aprender a amarnos a nosotros mismos, conocernos, respetarnos y valorarnos debería ser materia de escuela.

Todos estamos súper conscientes del marketing masivo y el consumo desproporcionado que se desata a raíz del 14 de febrero. Promociones por todas partes, millares de corazones y los colores rojo y blanco como la combinación Pantone del día. Y aunque también se debería celebrar el día de la amistad, lo cierto es que prácticamente nadie lo celebra porque el común denominador es otro. En San Valentín al parecer el único amor que se celebra es el amor entre parejas y heterosexual. ¿No tienes pareja? ¿Eres gay? Razones suficientes para no encajar en este día.

Ha llegado el momento de cuestionarnos esta fecha, de darle un giro, de aprender a celebrar lo que nos compete celebrar y sobre todo, de dejar a un lado inseguridades por no tener con quién cenar ese día. ¿Que tal si celebramos otros tipos de amor?

El amor propio

La base de cualquier amor, fundamental, íntimo, maravilloso. Porque aprender a amarnos a nosotros mismos, conocernos, respetarnos y valorarnos debería ser materia de escuela. Con amor propio todo, sin amor propio nada.

El amor a la soltería

Tendremos mujeres más seguras cuando desde pequeñas aprendamos que Barbie no necesita a Ken para estar completa. Aprovecha tu soltería para disfrutarte y disfrutar de tu vida. ¿De verdad hay que enumerar los beneficios?

El amor a la vida profesional

Tu emprendimiento, tu empresa o el puesto de tus sueños también te permiten suspirar. No tengas miedo de que el mundo se entere de tus planes, tus viajes, tus sueños laborales. Gente sufridora hay en todas partes, si te dicen solterona workaholic mejor tómalo como un piropo.

El amor a la gente que te hace bien

Aprovecha el 14 de febrero (aunque en realidad deberías aprovechar todos los días) para brindar por aquellas personas que te hacen bien. Esas personas que incondicionalmente siempre están, que son pocas pero ven tu bienestar como el propio.

El amor de tu amigo gay y su pareja

Qué bonito es ver que la gente se quiere y lo demuestra. Con toda la presión social que existe, no ser una pareja heterosexual supone un montón de ‘qué dirán’. Celebra por ellos también, por tu amiga que no deja de sonreír junto a su novia, por tu amigo que enfrentó las consecuencias de presentar a su novio.

El verdadero amor tiene la capacidad de multiplicarse y de aparecer en los sitios más inhóspitos. Celebremos el amor en todas sus formas, que con tantos conflictos que diariamente presenciamos, un poquito de amor nunca está de más.

FP

Escrito por:
Paula Lanata Cedeño
Politóloga que aprendió a escribir bajo los efectos de las caipirinhas. Puedes encontrar mis trabajos en www.paulalanata.com

FP

Escrito por:
Paula Lanata Cedeño
Politóloga que aprendió a escribir bajo los efectos de las caipirinhas. Puedes encontrar mis trabajos en www.paulalanata.com

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