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Es curioso cómo hay un sinnúmero de películas donde el final feliz no se entiende sin el príncipe azul.

Y no, todavía no lo entendemos

Ronda por ahí una frase trillada de que la verdadera princesa se rescata sola. Qué conflicto el término princesa, ¿no? Bueno, modifiquemos entonces la frase a las mujeres se rescatan solas. Y sí señores, nada más cerca de la realidad porque en nosotras reside la opción de seguir escuchando el playlist que nos recuerda a él o la opción de ponernos más guapas con esa energía que nos sobra.

Es curioso cómo hay un sinnúmero de películas donde el final feliz no se entiende sin el príncipe azul. ¿Por qué le seguimos haciendo eso a las futuras generaciones? ¿Hasta cuando aplaudimos el romanticismo barato? ¿En serio seguimos dando de comer a esos guionistas?

Soltera codiciada

María Fe era la soltera más contradictoria del mundo. Tenía un blog que leían miles de chicas sobre cómo la independencia sentimental femenina era un must, pero así mismo tener remembers con su ex para ella era un must. No le bastó con haber llorado el océano Atlántico por él, con una sonrisa se olvidó de todo. Qué bueno que ya estaba superado.

Everybody loves somebody

Clara tenía el trabajo de sus sueños, una carrera prometedora y una posición que le permitía vivir cómodamente. No le bastó con reencontrarse con su ex, que se acordó de ella algunos años después de haberla abandonado, sino que simultáneamente se complicó la vida con un nuevo amorío. Y, ¿cómo terminó la película? Con Clara siendo feliz junto a su nuevo novio australiano, porque no había otro final posible.

Eat, pray, love

Elizabeth Gilbert se ha convertido en un ícono de la independencia femenina desde que publicó su libro Eat, pray, love. Nos encantaría descubrir el porqué pero lo cierto es que es un misterio su éxito. Elizabeth estaba viajando por el mundo, redescubriéndose a sí misma, conociendo nuevas personas pero ¿cómo tenía que
terminar la película? Con Javier Bardem y un acento portugués bastante falso ‘salvándola’ de quedarse sola. Bonus: terminó su matrimonio con el Bardem de la
vida real y se casó con su mejor amiga quien falleció al poco tiempo. En la actualidad está sola pero muy feliz planificando el lanzamiento de su último libro.

¿Podremos cambiar las cosas a estas alturas? Probablemente no. Lo que sí podemos
hacer es estar súper conscientes de que sin importar lo que consumamos, el final
feliz con el tipo perfecto no existe. Nosotras nos salvamos solas, una pareja es un
ingrediente más en nuestra receta de felicidad. Y no, el novio no es la torta completa.

FP

Escrito por:
Paula Lanata Cedeño
Politóloga que aprendió a escribir bajo los efectos de las caipirinhas. Puedes encontrar mis trabajos en www.paulalanata.com

FP

Escrito por:
Paula Lanata Cedeño
Politóloga que aprendió a escribir bajo los efectos de las caipirinhas. Puedes encontrar mis trabajos en www.paulalanata.com

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