portada (17)
Cada quién es libre de creer en el matrimonio como se le antoje.

Cada quién es libre de creer en el matrimonio como se le antoje. Cada quién escoge si su sueño es casarse con circo, maroma y teatro o no. Solo, por favor, no sigan predicando que casarse es un logro porque realmente no lo es; o al menos, no debería serlo. El matrimonio era un logro para aquellas mujeres que no tenían otra opción que casarse y tener hijos. Hoy tenemos tantas cosas que hacer, somos maravillosamente multifacéticas, perseguimos un sinnúmero de sueños y nos enfocamos en múltiples metas. El matrimonio no es más ni menos que algún otro momento en nuestras vidas. Es un día relevante, íntimo y decisivo para aquellas que lo viven, pero no es una meta y peor una obligación.

El asunto se encona todavía más cuando las niñas son educadas para entender el matrimonio como una meta fija que deberán alcanzar en algún momento. Así en el futuro vemos el sufrimiento ajeno e injustificado por aquella que sigue ‘solterona’. Adicionalmente, seguir pregonando que el matrimonio es un logro solo nos genera desventajas. Tendremos niños que sueñen con ser bomberos o astronautas mientras las niñas deberán limitarse a la cocinita.

Asumamos, interioricemos y creámonos realmente que encontrar una pareja no es nuestra meta final. Somos libres de nuestros tiempos y de tomar las decisiones que creamos acertadas de acuerdo a los logros que queremos celebrar. Ninguna mujer es menos por no casarse, por estar en unión libre o por no creer en el matrimonio. Zafemos de ese círculo vicioso de tachar a una mujer de incompleta por no haber llegado al altar. El matrimonio no es un logro y ya es hora de derribar esa idea tan perjudicial.   

IMG-1547

Escrito por:
Paula Lanata Cedeño.
Politóloga en proceso. Creativa, pastelera y planner.

IMG-1547

Escrito por:
Paula Lanata Cedeño.
Politóloga en proceso. Creativa, pastelera y planner.

Dejar un comentario

popup-frase
* Campos requeridos