AWAKE-NARANJA-PORTADA
Entendimos la historia mal o deliberadamente quisimos entenderla mal.

Entendimos la historia mal o deliberadamente quisimos entenderla mal. Crecimos creyendo que la media naranja era un ser único, especial e irrepetible que pasaría una sola vez por nuestras vidas. Si se tenía mucha suerte, tendríamos dos o tres en el camino pero básicamente todo se limitaba a una sola persona. Una persona que encarnaría todo aquello que nos hacía falta o necesitábamos. Una persona que tendría las cualidades deseadas en el grado perfecto y se acoplaría de forma ideal a nuestra vida. Una persona que reconoceríamos a primera vista porque era lo que siempre habíamos buscado y que solo encontrándola, estaríamos completos. Falso, falso, falso.

Para una media naranja se necesita primero ser una naranja completa. En otras palabras, antes de amar a un tercero es necesario amarte a ti mismo. No solo amarte sino también conocerte, entenderte y discernir quién realmente eres y qué es lo que realmente quieres. La decisión de compartir tu vida con alguien no debe ser motivada por una absurda presión o herencia social. El día que quieras tener una pareja, que sea porque la ves como un complemento y no como una necesidad.

Basta de creer que necesitamos de alguien para ser feliz, es absurdo. ¿Cómo es posible atar tu felicidad a la existencia otra persona? Tu felicidad es propia, autónoma y suficiente si tú así lo quieres. Antes de buscar una media naranja, necesitamos ser naranjas completas. Si no has encontrado a tu media naranja todavía o crees que la perdiste, no te aflijas. Las medias naranjas están sobrevaloradas y cuándo menos lo esperes, si realmente lo quieres, aparecerá la persona que es para ti.

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Escrito por:
Paula Lanata Cedeño.
Politóloga en proceso. Creativa, pastelera y planner.

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Escrito por:
Paula Lanata Cedeño.
Politóloga en proceso. Creativa, pastelera y planner.

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