portada-tolerancia
Hay momentos en los cuales vale repensar nuestra situación.

Hay momentos en los cuales vale repensar nuestra situación. En un mundo convulsionado, en sociedades que a veces se ven sumidas en el caos, entre tantas injusticias o malas decisiones; vale la pena cuestionar nuestro sitio. Hay un sinnúmero de cosas que damos por obligación el poder disfrutarlas; y por el otro lado, tenemos tantas personas queriendo conocerlas. Somos absolutamente distintos y diversos; cada quien cuenta con su propio bagaje de preocupaciones o momentos de felicidad. Sin embargo, ¿qué hay de la discriminación que tanto golpea a nuestro alrededor? ¿Pensamos realmente en aquellos que no pueden salir a la calle sin miedo? ¿Hemos imaginado alguna vez lo que se siente ser juzgado con base en prejuicios absurdos? 

Las personas toman la bandera de la tolerancia como salida perfecta para librarse del dilema que supone la discriminación. La tolerancia podría llegar a considerarse incluso como la bandera de los tibios. Al parecer, vivimos rodeados de personas que no comparten las decisiones de los otros, pero las ‘toleran’. Nuestro vecino fácilmente puede decir que no está de acuerdo con cierto grupo, pero lo ‘respeta’. Tenemos un serio problema cuando la tolerancia se queda simplemente en palabras y no llega a la práctica. Y las contradicciones aparecen cuando bajo una falsa tolerancia se esconde el miedo a dejar que otros gocen de los mismos derechos que tú. ¿Qué obtenemos como resultado? Una sociedad que dice ser tolerante y termina siendo el paraíso de la intolerancia. 

Pasemos de la tolerancia a la coherencia; nos urge y lo necesitamos. Asumamos la obligación de construir desde nuestras actuaciones individuales una colectividad más sana, más tolerante, más coherente. Aprendamos a vivir de acuerdo a lo que realmente pensamos, sin usar banderas inclusivas por algún beneficio o por quedar bien con los otros. Seamos respetuosos dentro y fuera de casa; con nuestro círculo más cercano y con los desconocidos. 

Practiquemos la coherencia verdadera, real y sincera. La sociedad lo necesita a gritos. 

Escrito por: Redacción Awake

Dejar un comentario

popup-frase
* Campos requeridos