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¿Cómo son representadas las mujeres en los cortometrajes ecuatorianos?

Una de las sorpresas que nos trajo el festival de Cortos de Urdesa, fue la cantidad de mujeres involucradas en los proyectos. Dos de los cortos presentados habían sido realizados en su totalidad por mujeres, y en los otros figuraban como guionistas o productoras.

La presencia femenina no se limita al detrás de cámara: también hay historias femeninas siendo contadas. Protagonizan personajes con fondo, con conflictos internos. A pesar de eso, sí es visible una línea en la que las mujeres toman comúnmente  el rol de autoritarias, o de víctimas.

En “La Cajuela”, una mujer es secuestrada y encerrada en la cajuela de un carro. A pesar de que ella es la protagonista del corto, los que tienen el poder en todo momento, y los que llevan la acción de la historia son los secuestradores. En “Lillith”, una chica adolescente trabaja en un café y se ve obligada a vivir ahí, escondida de su padre abusador. Lo impresionante de este corto no es sólo que haya sido hecho por estudiantes de colegio, sino que todo el elenco y producción está compuesto por mujeres. Ambos cortos comunican un problema enorme en nuestro país, ya que el victimaje de mujeres y niñas no ocurre sólo en la pantalla, sino que es una realidad que enfrentamos todos los días.

 

Mientras en estos, el daño viene del exterior, en “Mala Junta”, un corto sobre un chico que cae en drogas, el daño viene del mismo protagonista. Entre los personajes que integran el relato, dos mujeres: la madre preocupada y sobreprotectora, que, aunque su hijo ya sea adolescente, se refiere a él como “el niño”, y la chica que, como Eva, lo hace caer en pecado, al introducirlo a la marihuana.

En “Mango”, dos niños tratan de robar un mango del patio de su vecina. La historia tiene cierta inocencia y un sentido de la aventura. Esto viene de su autora y productora Nathaly Campos, quien cuenta que cuando ella era pequeña, le gustaba robarse los mangos de sus vecinos. Los protagonistas son dos niños, y de reparto dos mujeres, la madre y la vecina, que sirven de contraste como los personajes disciplinarios.

Estos dos cortos recalcan la importancia del rol materno en nuestro medio. Frases como “la madre es la que educa”, “la madre es el corazón del hogar”, son parte de nuestra cultura. La madre de “Malajunta” es la que más expresa preocupación por su hijo y se fija en el peligro que lo acecha. En “Mango”, los dos personajes autoritarios son mujeres adultas.

Y por último, viene “3 Cosas”, el corto ganador del festival el año pasado y el que contiene el rol femenino más dinámico. Esto puede deberse a la dupla de dirección de Xiomara Crespo (que es también la guionista) y de Cinthia Piedrahita. Ellas toman una pelea entre Ana y Rodrigo, una pareja que lleva mucho tiempo juntos, y la utilizan para ilustrar el inconformismo de Ana con la relación, demostrando sus diferentes facetas y sentimientos de. Aquí, la mujer no es un solo sentimiento o una actitud, es una persona completa, con conflictos, aspiraciones, y desilusiones.

Corto 3 Cosas

Escrito por: Claudia Sensi Contugi.

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