portada
Una entrevista a las hermanas y socias detrás de Mariposa.

Viviana y Melissa Goldbaum son hermanas y socias. Son las que hacen posible uno de nuestros emprendimientos favoritos: Mariposa. Con una estética vintage, los locales de esta marca—ubicados en Village Plaza y San Marino— son los rincones perfectos para encontrar un detalle femenino.

Emprendedoras, madres, esposas, Viviana y Melissa son curiosas y detallistas por naturaleza. El cariño que le ponen a su negocio es que hace posible que esta marca vuele, con la gracia de una mariposa.

foto1

¿Cómo nació la idea para crear Mariposa?

Siempre soñamos tener un negocio juntas. Después de algunas investigaciones en nuestro mercado, nos dimos cuenta que de que hacía falta una tienda que complemente a las mujeres al momento de dar algún detalle. Así pensamos en tener una tienda de regalos.

Mariposa nace una vez que pulimos esa idea, buscamos detalles, adornos, y cualquier tipo de producto que siempre quisiéramos tener en algún rincón de nuestra casa, como también accesorios femeninos.

Además de ser hermanas, son socias. ¿Qué ventajas y qué dificultades tiene esa relación?

Ventajas, muchísimas. Además de ser socias, somos madres y esposas y por eso nos entendemos muy bien. Sabemos que tenemos que cumplir con estos tres papeles y siempre nos apoyamos. Nos conocemos muy bien y tenemos la confianza para decirnos todo. Por esto sabemos manejarnos en momentos difíciles.

 

La estética y concepto de su marca y de sus locales son únicos, ¿cómo creen que esto las diferencia de la competencia y por qué creen que este estilo llama tanto la atención de sus clientes?

Siempre quisimos que cuando entres a Mariposa te sientas en un lugar acogedor y en confianza, es lo que siempre tratamos de transmitir: que te sientas como en casa. Estamos pendientes de las necesidades de nuestras clientas, estando en contacto con ellas en todo momento.

Más allá del estilo, es la combinación y variedad que tenemos. Tratamos de satisfacer todos los gustos. Constantemente estamos buscando artículos que puedan gustar y que tengan algo especial y diferente. Lo hacemos todos los días con muchísimo cariño porque nos encanta.

¿Cuáles son los desafíos y satisfacciones más grandes al competir en el mercado femenino?

Uno de los retos más grandes es combinar el trabajo y la parte familiar. Tenemos que estar siempre al tanto de la tienda pero al mismo tiempo estar con nuestros hijos. Al principio nos costó bastante pero con el tiempo, lo hemos sabido manejar.

Por otro lado, una de las cosas más gratificantes es saber que podemos contar la una con la otra. Pero lo más satisfactorio es saber que hay clientas que regresan por otro regalito, personas nuevas que han escuchado de la tienda y la quieren conocer. Ese cariño que sentimos cada vez que entramos a una de nuestras tiendas es lo que hace que sigamos adelante y que todos los días nos levantemos con ganas de ir a trabajar.

¿Cómo han crecido como emprendedoras y qué lecciones han aprendido en este tiempo de negocio?

El crecimiento es constante y todos los días hay cosas nuevas. Hemos aprendido que con perseverancia y cariño a lo que haces, en todo aspecto de tu vida las cosas fluyen.

Sabemos que nos falta mucho aún, pero lo importante es disfrutar en el camino de este aprendizaje que dará muchos frutos.

¿Quiénes o qué las inspira?

Nuestras clientas son la base de nuestra inspiración, siempre estamos en contacto con ellas escuchando sus necesidades. Estamos al tanto de las nuevas tendencias y de los productos que se pueden encontrar en el mercado para que ellas siempre se sientan especiales.

¿Qué mensaje le darían a quienes están empezando a emprender?

Es vital perder el miedo a comenzar. Debes seguir adelante si te equivocas porque eso siempre va a pasar, hay que aprender de los errores. Lo importante es intentarlo y dar tu máximo esfuerzo y entusiasmo.

Escrito por: Thalíe Ponce.

Dejar un comentario