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¿Por qué tener un talento andrógino te puede dar ventaja en el mundo de los negocios?

Estamos acostumbrados a escuchar cosas como “las mujeres son más organizadas en el trabajo”, “los hombres son más fuertes al tomar decisiones”.  Pero no nos hemos puesto a pensar en que estas características son roles construidos socialmente que estamos extendiendo al plano laboral.

¿Qué pasaría si el talento fuera “andrógino”? ¿Si nuestras fortalezas o debilidades no tuvieran nada que ver con ser hombre o mujer? Muchos expertos apuntan a que traería muchas ventajas y ya hay casos de estudio alrededor del mundo.

Pero, ¿qué exactamente implica esto? Liberarnos de estereotipos, y como mujer, emular o adquirir características que son consideradas tradicionalmente masculinas; y viceversa.

LAS VENTAJAS

Romper los paradigmas de género en nuestras habilidades laborales trae un sinnúmero de ventajas. Ya son varias las universidades en el mundo que nos muestran esto a través de estudios.

Estas son algunas de las cosas buenas que vienen de la mano con este tipo de talento:

  • Los líderes andróginos, es decir, aquellos que tienen características tanto masculinas como femeninos, son los mejores creando un clima ideal para la innovación. Así lo asegura un estudio de la Norwegian School of Management.
  • Las personas con talento andrógino tienen más libertad en su trabajo pues no se limitan por estereotipos mentales o impuestos por los demás.
  • Un análisis de la UB Business School concluye que las personas con rasgos andróginos (laboralmente hablando) tienden a ser más creativas, analíticas y energéticas.
  • Los líderes andróginos suelen ser más optimistas en comparación a los líderes femeninos o masculinos.
  • Esta clase de trabajadores tiene un acercamiento más humano a los problemas, pues suelen ser más empáticos. Son capaces de entender las cosas desde diferentes perspectivas.
  • Junto con la androginia como rasgo laboral viene la capacidad de relacionar mejor con los demás. Las personas se vuelven más flexibles, y si son líderes se deja de “etiquetar” a las personas”.

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